Cosmetica natural: Ventajas

28/02/2017

La cosmética natural tiene importantes ventajas con respecto a la cosmética industrial. Ventajas relacionadas con la salud, el medio ambiente, el consumo responsable y el coste económico que te inclinarán a favor de la selección de tratamientos con cosmética natural

Cada vez son más las personas que se sienten atraídas por la cosmética natural. En algunos casos, porque determinados problemas de piel e intolerancia a las sustancias químicas nos obligan a buscar opciones más saludables como la cosmética natural. En otros casos, porque nuestra conciencia y sensibilidad exigen un compromiso con el medio ambiente, la ecología, el consumo responsable y sistemas de mercado más solidarios y justos.

Sea por una causa u otra, damos la bienvenida a cualquiera que quiera iniciarse en el apasionante mundo de la cosmética natural. En este reportaje repasaremos algunas de las muchas ventajas y beneficios de la cosmética natural:

 

* Adiós a las sustancias químicas tóxicas

La mayor parte de la población desconoce por completo los peligros de la cosmética industrial por ser una de las principales fuentes de exposición a infinidad de sustancias químicas muy tóxicas para el organismo. Son muchos los estudios científicos que relacionan algunas de estas sustancias con todo tipo de enfermedades autoinmunes, alergias o, incluso, cáncer. Entra en nuestra sección sustancias tóxicas para descubrir cuáles son las más peligrosas y sus efectos en la salud.

Pero cuando hablamos de cosméticos, no nos referimos exclusivamente a las cremas hidratantes y nutritivas, sino a todo tipo de productos de higiene que utilizamos habitualmente todos los días y que también utilizan nuestros hijos e hijas. Entre ellos podemos mencionar dentífricos, geles, champús, cremas, aceites, suavizantes y un sinfín de productos cuya publicidad nos incita a consumir y necesitar, pero que incluyen componentes que jamás analizamos en la etiqueta.

Es cierto que preocuparnos por las muchas sustancias tóxicas que nos rodean es desagradable y a veces difícil de solventar. Sin embargo, ser conscientes de ello es el primer paso para buscar alternativas más saludables.

En el caso de la cosmética, esta problemática tiene fácil solución: la cosmética natural. Experimentar con productos naturales como los aceites vegetales, los aceites esenciales, las arcillas u otros ingredientes que, aunque menos prácticos, son muy efectivos, como la fruta, la miel, la sal, etc… es una práctica apasionante que seguro despertará tu interés porque notarás cambios evidentes desde el primer momento. Consulta cuáles son los mejores productos naturales para la piel.

 

* Cosmética Natural: Igual de práctica pero más saludable

Tendemos a relacionar la cosmética natural con mascarillas caseras a base de huevo y yogurt, y aunque estos elementos constituyen fabulosas opciones para nutrir y regenerar la piel, lo cierto es que si valoramos la comodidad y facilidad de uso no son comparables con los productos de cosmética a los que estamos habituados. No es lo mismo aplicar sobre la piel una crema blanca que huele a limpio que una mascarilla de plátano triturado.

 

Sin embargo, es importante saber que existe una alternativa a la cosmética industrial, igualmente cómoda, y mucho más eficaz y saludable a largo plazo. Se trata de sustituir las cremas industriales por mezclas de aceites vegetales y esenciales. Consulta nuestra sección de aromaterapia y visita nuestras recetas caseras para disponer de un punto de partida con el que empezar a elaborar tus propios productos naturales. No pienses que elaborarlos es complicado. No te llevará más de tres minutos y podrás comprobar los resultados en muy poco tiempo.

El mayor impedimento con el que nos podemos encontrar a la hora de hacer este cambio ecológico es variar las costumbres. Cambiar hábitos requiere un esfuerzo inicial, pero te aseguramos que en cuanto empieces, nunca dejarás de utilizar la cosmética natural.

 

* Cosmética Natural: Los motivos económicos

 

Cuando algo es verdaderamente bueno, todo son ventajas. Si tenemos en cuenta los ingredientes fundamentales necesarios para elaborar nuestra propia cosmética natural, podremos calcular el coste de esta alternativa sana y ecológica y compararlo con el de la cosmética industrial.

 

Los aceites esenciales son relativamente económicos (la mayoría de ellos te costarán entre 12 y 30 euros). Según las características de tu piel, con tener los más imprescindibles, es suficiente. De hecho, puedes empezar utilizando simplemente aceite esencial de lavanda.

Los aceites vegetales son un auténtico tesoro para la piel, y el precio medio de un aceite vegetal de calidad ronda entre los 9 y los 18 euros (50ml).

Un kilo de arcilla puede costar alrededor de 6 euros, y tendrás arcilla para un año por lo menos.

Evidentemente, no podemos negar que resulta mucho más económico consumir una crema hidratante de dos euros que una mezcla de aceites vegetales y esenciales, pero te puedes hacer una idea de los componentes que lleva la crema que cuesta dos euros. Si no lo sabes, te los vamos a decir. Con toda probabilidad, el componente mayoritario será parafina, un hidrocarburo derivado del petroleo sumamente oclusivo para la piel.

 

Pero si comparamos con las cremas de cierto prestigio que encontramos en la industria cosmética, la alternativa de la cosmética natural resulta en realidad más económica, sobre todo teniendo en cuenta las cantidades y la caducidad. Así que si consumes normalmente este tipo de productos cosméticos, te aseguramos que la opción natural te saldrá mucho más económica que la industrial.

 

* Cosmética Natural: Comercio justo

 

Si te preocupas de localizar productos ecológicos de calidad, te estás asegurando de promover un tipo de comercio justo con las trabajadoras, los trabajadores y el medio ambiente. Casi todos los comercios, cooperativas o mercadillos ecológicos siguen unas pautas de producción y mercado muy concretas con las que están comprometidos:

 

Favorecer el mercado de cercanía, evitando el envenenamiento del planeta a través del transporte innecesario de productos originarios de zonas lejanas.

Utilizar tratamientos agrícolas y pesticidas naturales que no contaminen el suelo ni el organismo de quienes vayan a consumir los productos.

Tratar de evitar intermediarios innecesarios.

Potenciar el pequeño comercio frente a las grandes corporaciones de manera que la riqueza se reparta entre mayor número de personas, en lugar de favorecer la acumulación de grandes capitales en pocas manos.

Establecer un sistema de precios justos, tanto para quien compra como para quien produce o fabrica el producto, de manera que sea sostenible con una materia prima de calidad.

Desechar los cultivos transgénicos que envenenan el planeta y las especies.

Como ves, las ventajas sociales y medioambientales que supone el consumo de productos ecológicos en la cosmética natural tampoco son nada despreciables.




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